“Sigue siendo bueno el programa Pianorama”

Daniel Goldstein y Saul Cosentino interpretando las obras de autores argentinos a cuatro manos.

El sábado 9 se llevó a cabo el primer concierto Pianorama del año, con un éxito de convocatoria, en el auditorio AMIA (Pasteur 633). Tal como estaba anunciado, en el marco del Proyecto MUSICOS.ar “de lo popular en lo clásico y los clásicos en el tango”, se desarrolló el repertorio de interpretación de los autores argentinos José Bragato, Alberto Ginastera, Carlos Gardel, Antonio Tauriello y el mismo Saul Cosentino, quien participó del concierto junto a Daniel Goldstein.

“La recepción del público fue muy buena.La verdad que sigue siendo bueno el programa Pianorama donde nosotros hablamos con el público y lo hacemos un poco informal, contando un poco por qué elegimos lo popular en lo clásico y llegamos al jazz”, cuenta Daniel Goldstein, intérprete junto con Saul Cosentino del concierto. Como es habitual en estos eventos, se explican las obras y el por qué de cada elección. “Fuimos interactuando con Saul, que contó algunas anécdotas de (Astor) Piazzolla y eso siempre funciona muy bien”, dice Goldstein. Cosentino y Piazzolla cultivaron una amistad que comenzó en los ’70 cuando el pianista era alumno del autor de Adiós Nonino, época en la que bromea Cosentino, “se recibió de compositor” gracias a su obra Tango barroco.

Fueron pasando las obras según el programa y con los dos pianistas en escena le tocó el turno a Cosentino de interpretar sus propias composiciones, Los cielos más altos y Poema. “Yo después hice En las buenas y en las malas, que es la obra que me dedicó Saul a mí, la Toccata de (Antonio) Tauriello, agregué una obra que es maravillosa, la Toccata de Saul Sosentino, que nunca lo había hecho”, cuenta Goldstein. El bis fue Tango barroco, de Cosentino, que interpretaron los dos pianistas a cuatro manos para dar fin a un concierto a puro aplauso.